¿Qué pasó con el proyecto de ley del vapeo en la Comisión de Salud del Senado?

En Chile, la situación es cada vez más complicada para el vapeo. Más que avanzar hacia una regulación, lo estamos haciendo hacia una prohibición encubierta que podría terminar en Chile con una de las herramientas  más efectivas para la reducción de daños asociados al tabaquismo.

Luego de que la Cámara del Senado de Chile aceptara legislar sobre el cigarrillo electrónico y que el senador Guido Girardi hiciera llegar una serie de indicaciones al proyecto de ley, la Comisión de Salud aprobó las acotaciones y sumó cambios que no son nada auspiciosos. Además de no permitirse los sabores y la publicidad, se agregó la prohibición de decir que el cigarrillo electrónico es menos dañino que el tradicional (sin importar lo que diga la ciencia) y se estableció la imposibilidad de comunicarlo a través de cualquier medio. 

Lo preocupante es que en esta discusión se hizo referencia a estudios y pruebas que no existen, sin que nadie de la Comisión cuestionara la existencia o veracidad de los mismos.

Es curioso que mientras esto está ocurriendo en Chile, al otro del mundo se reuniera la Comisión Especial sobre Lucha contra el Cáncer del Parlamento Europeo con la Organización Mundial de la Salud, instancia en la que se afirmó que no existe ningún escenario en el que el cigarrillo electrónico pueda ser más perjudicial que el convencional. Además se resaltó que el acceso a los e-cigarrettes no debe ser más difícil que el tradicional, porque representa una alternativa a la reducción de daños. Pero a pesar de este antecedente, el senador Girardi sostuvo que la OMS llamaba a prohibirlos. 

También se habló de un estudio que supuestamente habría hecho la American Cancer Society y que probaba que el cigarrillo electrónico era incluso más dañino que el tradicional, porque contenía formaldehído y otros metales pesados. Sin embargo, la verdad es que no existe evidencia de ese estudio. El único comentario que hace la página web de la organización al respecto es que los cigarrillos electrónicos podrían contener las mencionadas sustancias, basándose en un estudio que -dicho sea de paso- fue demostrado falso (debido a que en el análisis se utilizó el dispositivo de mala manera y quemaron la resistencia). 

Por otro lado, en la sesión, ante el cuestionamiento de la senadora Ena Von Baer respecto del vapeador pasivo, el senador Girardi respondió con explicaciones confusas y poco certeras. Siendo que existen estudios, como el del director del departamento de Láseres y Haces Moleculares del Instituto Multidisciplinario de la Universidad Complutense de Madrid, que acreditan que las personas que están cerca de un vapeador inhalan cien veces menos nicotina que un fumador pasivo, algo tan menor que incluso descarta la posibilidad de un vapeador pasivo.

Asimismo, un estudio del CSIC, liderado por Joan Grimalt y Esther Marco (publicado en la revista Journal of Chromatography A), demostró que el vapeador pasivo puede recibir cierta nicotina pero que la toxicidad de los cigarrillos electrónicos en suspensión es "menos que ridícula". En el caso del tabaco, producto de la combustión, se emiten compuestos altamente peligrosos, como benceno o tolueno.

Otras cosas que se dijeron en la sesión fue que la nicotina generaba daños, cuando no hay ningún daño comprobado por la ciencia. Lo real es que es un elemento que genera dependencia, pero no mata. Lo mismo ocurre con el propilenglicol que se dijo era cancerígeno sin que exista ni una sola fuente en el mundo  que afirme algo así. 

¿Cuál es el siguiente paso del proyecto de ley del vapeo?

Como vapeador o ciudadano que hace valer sus derechos y libertades te invitamos a visitar la página web del Senado, en la que encontrarás una pestaña con la Ley de Lobby. Ahí podrás desplegar un formulario para rellenar con datos y solicitar una audiencia con el senador de tu circunscripción. Aquí también podrás explicar por qué quieres ser escuchado, cómo te afecta esta ley, etc. Es importante hacerlo a través de la ley de lobby porque un correo electrónico no tiene la misma validez que este medio. 

Si los chilenos no peleamos por nuestros derechos y libertades, vamos a tener que aceptar que nos pasen por encima una y mil veces. 

Los senadores y diputados, en su cargo de funcionarios públicos que sirven a la ciudadanía tienen la obligación de representarnos y estudiar (o al menos escuchar a los entendidos) para tomar buenas decisiones.

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