¿Puede el cigarrillo electrónico provocar cáncer de pulmón?

Una pregunta que solo puede quedar en manos de expertos. En el siguiente artículo recopilamos algunas de las claves de una reciente exposición del Ex-Director Quirúrgico de la Asociación Latinoamericana del Tórax, José Manuel Mier.

El uso de cigarrillo electrónico se ha visto como una alternativa para dejar de fumar. Sin embargo, han aparecido varios detractores que lo satanizan. De hecho, se han publicado estudios aparentemente serios pero que tienen dudosa argumentación y análisis poco profundo.

Por esto, lo mejor es hablar directamente con profesionales que realmente pueden dar prueba del comportamiento del organismo ante el uso de este tipo de dispositivos. Es el caso del reconocido doctor José Manuel Mier, Director Quirúrgico de la Asociación Latinoamericana del Tórax, quien ha hecho más de dos mil cirugías de tórax (incluyendo trasplantes de pulmón) y más de 150 conferencias internacionales. En el capítulo XX de nuestro programa en Vivo del canal de YouTube de Vapear no es fumar, el experto se refirió ampliamente al cigarrillo electrónico y el cáncer. Asimismo realizó una detallada exposición, que originalmente sería transmitida en Colombia, pero que finalmente tuvimos la suerte de que fuese realizada en nuestro canal..

Aquí recopilamos algunos de los puntos más importantes de su exposición y el riesgo reducido:

1.Para un paciente con cáncer de pulmón, uno de los puntos más difíciles es comunicarle que tiene que dejar de fumar. Además de lidiar con una patología grave, tiene que cambiar una dependencia que probablemente desarrolló hace muchos años y que aumentará notoriamente su ansiedad.

En ese sentido, el doctor Mier alienta a sus pacientes a cambiar y mejorar su calidad de vida con la reducción de daños. Para sus pacientes, recomienda que en vez de fumar, empiecen a vapear. El paciente debe tener toda la gama de productos que pueden aminorar el riesgo y eso incluye al cigarro electrónico o aparatos de tabaco calentado.

2. Considerando que la mortalidad del cáncer de pulmón es altísima (más que cualquier otro cáncer), 90% de los fumadores quieren dejar de fumar. El problemas es que con las terapias farmacológicas disponibles y la psicoterapia, lo único que se alcanza a disminuir es un 7% de esa población.

En palabras del doctor Mier: “Fíjense ustedes qué perverso es que las administraciones de diferentes países sepan que el tratamiento que ellos ofrecen, solo tiene un 7% de efectividad y se cierran a alternativas nuevas que seguramente serían mejores”.

3. A pesar que ya en 1964, Estados Unidos reconoció que el tabaco combustible era una de las causas principales de las enfermedades cardiovasculares y neoplásicas del pulmón, solo hace 15 años el gobierno empezó a implementar medidas para combatirlo.

Hoy, aunque el impuesto que pagan los cigarrillos es alto, ya no es un buen negocio porque lo que gastan los gobiernos en cubrir problemas de salud ligadas a su consumo es mayor “Ese es el motivo real de por qué le declararon la guerra al tabaco”.

4. El cigarrillo electrónico ha probado tener un 95% menos de sustancias tóxicas que el cigarrillo combustible. Por algo, el sistema de salud público británico -uno de los mejores del mundo- lo ha implementado como una medida de reducción de daños. Esta importante afirmación está respaldada por el colegio de médicos británicos (que tiene 500 años desde su fundación y que actualmente representa a 50 mil profesionales de salud de Reino Unido). “Yo no puedo entender que otros sistemas de salud públicos del mundo no lo tomen en cuenta”.

Y a esto agregó: “Es inaudito que las autoridades de los países se nieguen a regular sustancias que está comprobado que son infinitamente menos tóxicas que el cigarro combustible. Fíjense la paradoja, es increíble que la única sustancia que está comprobada que es más mala que todas, sea la única que es legal su venta, distribución y consumo en muchos países”.

5.Cuando no hay combustión, es decir menos de 400 grados centígrados, prácticamente estas sustancias nocivas (entre ellas algunas cancerosas), no se manifiestan. Estas se encuentran en el aire cuando la temperatura aumenta. Pero, productos como el cigarrillo electrónico o el tabaco calentado -que no queman el tabaco o el líquido que está vapeando- no tienen presencia de estas sustancias perjudiciales para la salud.

6.Tener un mercado regulado de vaporizadores permite detener el mercado negro. De esta forma, los dispositivos pasan por un control sanitario estricto, al igual que los líquidos.

Es paradojal que organismos como Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos reconocen el beneficio de reemplazar el tabaco combustible por el cigarrillo electrónico en sus propias publicaciones. Aún así, no se regula.

7. Pese a que aún falta la realización de estudios científicos serios y metodológicamente bien diseñados (y que mostrarán sus resultados en algunos años más), la hipótesis hoy apunta a que será altamente beneficioso. Por eso, la regulación de estos dispositivos es imprescindible para combatir los productos mal elaborados y de dudosa procedencia. El impacto sanitario y económico será muy positivo al reducir el riesgo de la población.

Te invitamos a ver el programa y exposición completa del Doctor Mier en nuestro canal de Youtube.

Topics: vapear no es fumar, estudios