¿Ley de vapeo o ley antivapeo?

En el siguiente artículo podrás encontrar algunos de los puntos del proyecto de ley que deben ser desmentidos. En un momento clave para los vaperos chilenos, es fundamental estar informados y unidos.


Los fumadores tienen el derecho humano y libertad de elegir sobre su salud. Pero el escenario actual del vapeo parece no apoyar esta premisa. Como bien vimos en el blog “¿En qué está el proyecto de ley del vapeo en Chile?”, esta propuesta más que legislar sobre el tema, solo busca imponer una serie de medidas prohibitivas al cigarrillo electrónico. Lo grave es que esta propuesta está fundamentada en falsedades científicas (o simplemente falta de información) y podría terminar con el vapeo en nuestro país.

¿Ley de vapeo o ley antivapeo?

 

A pesar de esta desinformación, hasta el momento no existe voluntad por escuchar a la comunidad vapera en Chile (formada por cerca de 8 mil ex fumadores), que cuenta con sólidos argumentos para que la votación se realice con objetividad.

Dentro del proyecto, hay una sección de antecedentes de hecho que no podrían estar más alejados de la realidad. Esta es la que revisaremos a continuación, tratando de extraer las ideas centrales y plantear argumentos para desmentirlas.

El propilenglicol es cancerígeno

“...el propilenglicol contiene una serie de sustancias cancerígenas, razón por la cual no es aconsejable su consumo tal como lo ha recomendado la Organización Mundial de la Salud (OMS) considerándolos como productos de tabaco calentado”.

Sabemos que es comprensible que un senador que lea estas líneas se preocupe y crea que es necesario prohibir esta sustancia. Sin embargo, el propilenglicol NO ES CANCERÍGENO. No hay ningún fundamento de la ciencia o algún estudio en ninguna parte del mundo que pueda probar que es una sustancia cancerígena.

Por el contrario, existen fuentes científicas que demuestran lo contrario. Por ejemplo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS), la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, que pertenece a la OMS) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) no han calificado el propilenglicol como un cancerígeno.

Este compuesto no se encuentra en la lista de productos cancerígenos que publicó la IARC. Es más, este componente es aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos FDA.

Para concluir, el propilenglicol es muy común en muchos alimentos, medicamentos, cosméticos, saborizantes artificiales de consumo humano, pastas de dientes, jarabes para la tos, desinfectantes de manos, lociones, e incluso inhaladores para pacientes asmáticos y muchos otros productos de uso común. Sus cualidades como emulsionante, preservante, etc han hecho que se use hace muchos años en gran parte de la industria que mueve al mundo hoy.

*Ante las afirmaciones que dicen que hay estudios que buscan defender el uso del cigarrillo electrónico, hay que señalar que hay estudios sobre el propilenglicol que son incluso anteriores a la existencia del cigarrillo electrónico.

Confusión entre los dispositivos de calentamiento de tabaco con los cigarrillos electrónicos.

Lo primero que debemos tener claro es que el cigarrillo electrónico no contiene tabaco. Es cierto que puede tener nicotina, pero esta no está solo presente en el tabaco (también se encuentra en el tomate, papa, berenjena, etc). No ocurre lo mismo con el dispositivo de calentamiento de tabaco (que en Chile y gran parte de Latinoamérica no es muy popular porque no ha llegado).

Pese a esto,también termina salvando vidas porque elimina la combustión, no olvidemos que lo que realmente mata al fumador no es el tabaco. Es el proceso de combustión el que genera el alquitrán y el monóxido de carbono (principales causantes de las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer). Como bien explicó Michael Russell: la nicotina causa adicción, pero el alquitrán es lo que mata.

Respecto del cigarrillo electrónico como método de reducción de riesgo está apoyado por:

El Real Colegio de Médico de Reino Unido, la Agencia de Salud Pública de Inglaterra, el Gobierno de Canadá, el Colegio de Médicos Generales de Australia, así como de otras prestigiosas entidades y estudios. .

Los hechos hablan por sí solos: la gente dejó de morirse gracias al cigarro electrónico. Hoy en el mundo existen alrededor de 55 millones de vaperos y hasta ahora no existen casos de una persona que haya muerto por vapear.

Las tabacaleras está abogando por el cigarrillo electrónico

En este punto lo principal es saber que las tabacaleras no tienen el control del mercado. De hecho, son un nuevo agente en el mundo del vapeo. La industria del vapeo nace de los usuarios y no al revés.

Un punto interesante es el del Reino Unido, donde el uso de cigarrillo electrónicos ha aumentado como método de reducción de riesgos. Existe una institución llamada Stopping Tobacco Organizations & Products (STOP) que se encarga del control mundial de la industria tabacalera. Según su información, justamente en Reino Unido es donde menos infiltradas se encuentran.

 

Los menores de edad que no han fumado nunca duplican la probabilidad de que empiecen a hacerlo

Este miedo nació básicamente por un estudio de Stanton Glantz en 2018, que ha pedido ser retractada por varios científicos como Clive Bates, básicamente por no contar con resultados fiables.

En el mismo año, Scott Gottlieb, comisionado de la FDA soltó una bomba al decir que había una epidemia de vapeo juvenil. Sin embargo liberó los datos muchos meses después y cuando esto pasó, varios científicos los analizaron y se dieron cuenta de que si se removía del resultado a aquellos jóvenes que habían fumado cigarrillos convencionales en los últimos 30 días, el porcentaje se reducía a 0.6%, un porcentaje despreciable para hablar una epidemia.

Lo cierto es que hoy el tabaquismo en Estados Unidos va a la baja, con un 5% de la población. Si fuera cierto lo postulado por Glantz, se hubiera aumentado el consumo de cigarros de combustión.

Según estudios realizados en Australia, Reino Unido, Canadá y 28 países de la Unión Europea, muestran que la cantidad de jóvenes que vapean sin antes haber probado el cigarrillo convencional es menos de un 1%. Por lo tanto, la idea de que el vapeo es la puerta de entrada al tabaquismo no tiene sustento.

Se han encontrado metales pesados en iguales o mayores concentraciones que en el cigarrillo convencional

La evidencia científica dice lo contrario. Si bien existen estudios alarmistas que reportan altos niveles de toxicidad, todos suelen mostrar deficiencias metodológicas, por lo que han sido refutados y algunos replicados. Por ejemplo, se comprobó que la producción formaldehído se generó por el sobrecalentamiento del dispositivo, lo que no corresponden al uso realista.

Otro estudio (también fue refutado)realizado por Pablo Olmedo, aseguró la presencia metales pesados en el vapeo. Sin embargo, el cálculo se hizo en base a las cantidades acumuladas en el vapor del aire en todo un día, en vez de calcular esas exposiciones por el volumen de vapor inhalado.

Asimismo, que haya metales pesados no significa que sea dañino, todo va a depender de la cantidad. Sin ir más lejos, el aire en Santiago de Chile tiene muchos más metales pesados que el cigarrillo electrónico.

El vapor de segunda mano (que exhalamos) podría generar daño al vapeador pasivo.

Está demostrado que el vapeador pasivo no existe.

En el siguiente video se puede ver una explicación del doctor Joan Grimalt que explica qué es lo que se aspira y qué es lo que se bota.

 

Parte de este video muestra un experimento hecho en una habitación cerrada. Se midió el aire antes y después de que entraran vaperos al lugar, el resultado fue que el aire estaba más limpio después de que vapearan.

El hecho de que no exista vapeador pasivo ya sería una razón en sí misma para promover el cambio de cigarrillo convencional por electrónico.

Conclusión

A pesar de lo que resultados de una ley podrían verse recién en un año y medio más, este es un minuto crucial para que quienes van a decidir sobre la materia se informen correctamente. Como comunidad vapera es nuestro deber unirnos y hacernos escuchar, para que esta importante decisión sea tomada con argumentos sólidos y finalmente objetividad.

 

 

 

 

 

 

Topics: Chile, proyecto de ley