¿Cómo se viven las restricciones en contra del vapeo en Argentina?

Hablamos con una vendedora de cigarrillos electrónicos y vaporizadores para conocer el escenario trasandino, sus temores diarios y las enseñanzas que debemos tomar como consumidores. 

Tal como vimos en un anterior artículo, si el proyecto de ley de vapeo en Chile sigue avanzando como lo ha hecho, podríamos terminar en una situación muy similar a la de otros países latinoamericanos donde la regulación es completamente restrictiva e ignora por completo la reducción de daños y los beneficios de dejar de fumar y comenzar a vapear. 

Un caso extremo es el de Argentina, donde se decretó la prohibición de la venta, distribución, importación, promoción y publicidad de vaporizadores o cigarrillos electrónicos en 2011. 

En Chile, la reglamentación propuesta igualará el cigarrillo electrónico al tradicional. Pero, ¿qué pasa cuando las leyes son tan restrictivas y no ponen por delante el beneficio de los usuarios? Para saber más,  hablamos con una reconocida comerciante trasandina del rubro que nos contó el panorama de su negocio en la actualidad y los riesgos que enfrenta cada día. .

Por razones obvias, protegeremos la identidad de esta dueña de  tienda de vaporizadores y sus accesorios en Buenos Aires, y nos referiremos a ella como Luciana.

No es casualidad que hace tres años Luciana haya abierto las puertas de su local; entusiasmada con el impulso que le dio el vapeo para dejar de fumar, apostó por dedicarse a disponibilizar estos productos a otros que también necesitaban de una herramienta para disminuir los riesgos del tabaco. 

Su situación era crítica: fumaba dos cajetillas de cigarrillos al día (40). ”Me costó mucho dejar de fumar definitivamente, arranqué vapeando con 6 mg de nicotina durante un año y medio, luego bajé directamente a 3 mg y ahí me mantengo. A veces ya no vapeo, depende el día, pero me cambió la vida, la piel, los olores, la calidad de vida, poder caminar sin agitarme, subir escaleras, respirar mejor”, explicó Luciana a Vapear no es fumar.

Se adentró en este mundo de manera gradual. Primero le mostraron dos marcas de líquidos artesanales y con constancia se fue empapando de este estilo de vida. Miraba tutoriales y el boca a boca también le enseñó muchísimo.

“Compré un equipo y lo revendí, así arranqué con la tienda. Hoy trabajamos varias marcas nacionales de líquidos, variedad de equipos, resistencias artesanales nacionales, accesorios, etc. Nuestro lema es encontrar todo en un mismo lugar”.

Y agregó: “Lamento mucho tener que trabajar escondida, pero me hace muy feliz poder comercializar en un rubro que me gusta y en el que a la vez puedo ayudar al prójimo. Somos provapeo y apoyamos fervientemente las iniciativas para que el vapeo sea  legal y seguro. Yo soy la prueba del cambio y veo miles de personas que pudieron dejar de fumar gracias al vapeo”.

¿Cómo la regulación argentina ha afectado a tu negocio?

¡Esto es terrible! Queremos tributar y poder comprar libremente algo que nos gusta y elegimos. Cómo consumidora me afecta moralmente, por los ataques constantes de la información falsa sobre el vapeo. Comercialmente, vivimos aterrados, nos allanan, nos escondemos como si fuésemos narcotraficantes, no tenemos oportunidad y la  ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), no nos escucha, es todo político y de estado. Queremos ser escuchados, queremos que realicen los estudios correspondientes y si no es así, queremos que se tomen los estudios extranjeros, como en toda la medicina por excelencia. Queremos poder tener un negocio legal en Argentina y evitar los problemas y persecución que enfrentamos cada día. 

¿A que se exponen si siguen comercializando tus productos? 

Nos exponemos a causas federales por contrabando o manipulación de líquidos, también a allanamientos de los lugares (en los que se llevan toda la mercadería y nos dejan vacíos), incluso estamos expuestos a pena de cárcel.

¿En qué porcentaje ha subido el precio de tus productos? ¿en qué porcentaje ha disminuido la venta?

En este año con las complicaciones provocadas por la crisis sanitaria mundial, todo aumentó considerablemente (depende del producto) y la venta disminuyó entre un 40 o 50%.

¿Cómo lo hacen para promocionar sus productos con tantas restricciones?

Tenemos listas de difusión internas. Están compuesta por clientes que apoyan el vapeo en Argentina y realizan el boca a boca. También ocupamos las redes sociales pero nos exponemos mucho con estas.

¿Por qué crees que los vapeadores chilenos tienen que tomar cartas en el asunto?

Porque unidos lograremos la fuerza; estoy convencida que al estar unidos somos más fuertes y podemos dar la pelea. Nuestra batalla la hemos dado muy solos, contra organizaciones privadas muy grandes y multimillonarias, además de estados corruptos. Solo unidos se podrán escuchar nuestras voces.

¿Qué crees que debería cambiar en la regulación argentina?

En Argentina no solo se pide que sea legal, lo que pedimos es una regulación justa; que puedan revisar la información actual y realizar los estudios necesarios que provean los amplios fundamentos científicos existentes. Queremos que se pueda regular con impuestos justos y coherentes, que dejen elegir al usuario la forma de reducir el riesgo del tabaco (el vapeo es una alternativa 95% menos nociva).

Me pregunto: si existen los parches, chicles y tratamientos para dejar de fumar, ¿por qué no puede ser el vapeo otra alternativa?

Tienen que revisar la disposición administrativa de Anmat y verificar información actualizada, porque ya pasaron 10 años de esa "disposición".


Tal como dice Luciana, se ha avanzado mucho en el mundo del vapeo. Asimismo, existe mayor evidencia científica que acredita que los cigarrillos electrónicos son una medida efectiva para reducir los riesgos del tabaco. El problema es que las autoridades no la están revisando.

Tanto en Chile como en Argentina debemos presionar para que las leyes sean elaboradas con toda la información necesaria y teniendo en cuenta lo que dice la ciencia. 

 

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